Izquierda Unida denuncia el caos que reina en la piscina municipal de Huércal de Almería por la venta masiva de abonos

catel piscina

Izquierda Unida de Huércal de Almería quiere denunciar públicamente “el caos que reina en la piscina municipal de esta localidad ante la venta masiva de abonos que se ha producido. La instalación tiene un aforo de 350 personas (aunque solo 158 en el agua), pero se han vendido más de 700 abonos para este verano, lo que lleva generando un caos absoluto desde hace varias semanas”, alerta la concejala y coordinadora local de IU, María Jesús Amate.

Tanto es así que ayer mismo tuvo que personarse la Policía Local “porque había gente que tenía su abono pero no les dejaban entrar al estar completo el aforo, lo que provocó numerosas reclamaciones. Y como primera solución desde el equipo de Gobierno se ha decidido no dejar entrar a quienes no lleven abono, por lo que esta mañana de nuevo se ha producido revuelo porque iba a gente a pagar su entrada y disfrutar de la piscina y no se ha dejado entrar a unas 30 personas”, relata Amate.

Izquierda Unida denuncia la “absoluta falta de planificación por parte del equipo de Gobierno, no entendemos cómo se han vendido más abonos que el aforo que se permite en las instalaciones. Quizá el reglamento esté mal, pero antes de sacar una concesión pública de la piscina o incluso abrirla, hay que revisar los reglamentos, para evitar estos problemas”.

Los problemas en la piscina de Huércal de Almería se llevan sucediendo desde su apertura en junio, ya que se ha tenido que cerrar por avería de motores o incluso por el cambio de escaleras. “Ya antes de la temporada desde el grupo municipal de IU preguntamos en pleno si se había hecho el correspondiente mantenimiento en la piscina y sui estaba todo bien para su apertura y nos dijeron que estaba todo perfecto, pero a la vista está que ha sido un problema detrás de otro”, recuerda Amate.

Desde IU se recuerda que las instalaciones de la piscina son “muy pequeñas con respecto a la población el municipio, porque una piscina para 350 personas para 18.000 habitantes es algo mínimo, pero estos problemas hay que resolverlos. Lo que está pasando este verano evidencia la mala gestión del equipo de Gobierno PP-GRINP-VHA, que no actúa hasta que los problemas no les estallan en la cara y les obliga a tomar soluciones a la desesperada que no siempre son las más acertadas”.